Pieza fundamental del plan de defensa del Arsenal y de la plaza de Cartagena, se construyó por orden de Carlos III. Constaba de tres puertas principales; se conserva el tramo comprendido entre las desaparecidas Puertas del Muelle y San José y las defensas del Arsenal. En 1891 perdió su interés defensivo.
El antiguo emplazamiento de las Puertas de San José, fue la principal zona de acceso a la ciudad histórica a través de la Muralla de Carlos III. Tras la demolición de esta puerta en 1916 se mantuvieron dos de las cinco bóvedas que formaban el conjunto, y que correspondieron al cuerpo de guardia. Estas estructuras conservadas y respetuosamente rehabilitadas como centro de información turística, marcaron el inicio de la recuperación de la Muralla y su transformación en una amplia zona de paseo desde la Plaza de Bastarreche hasta el Palacio Consistorial.