Tramo de calzada romana a cuyos lados hay restos de dos viviendas del siglo I a.C. En los laterales se aprecian las aceras, los muros con el umbral de acceso y los pavimentos decorados del tipo Opus signimum pero lo más destacable es la decoración con pinturas al fresco de las paredes del comedor de la Casa de la Fortuna, que recibe este nombre de la inscripción que se lee en el pavimento del patio.